Panamá propone indemnizar hasta $10.000 a conductores y peatones afectados por huecos, baches y fallas en la infraestructura vial del país.
Panamá | El Parlamento panameño discute un proyecto de ley que busca indemnizar a conductores y peatones afectados por el mal estado de las vías públicas. La iniciativa, presentada por el diputado José Pérez Barboni del Movimiento Otro Camino (MOCA), contempla compensaciones de hasta 10.000 dólares por daños derivados de huecos, baches, alcantarillas sin tapa, falta de señalización o iluminación, y otros desperfectos en la infraestructura vial.
El objetivo de la ley es establecer la responsabilidad civil del Estado o de empresas implicadas en la omisión o negligencia del mantenimiento de las vías. La Autoridad Nacional de los Servicios Públicos sería la encargada de tramitar los casos y ejecutar los pagos, que deberán realizarse en un plazo máximo de 18 meses. Para acceder a la indemnización, los afectados deberán presentar documentación que demuestre que el daño fue causado por el estado de la vía, incluyendo evaluaciones de talleres autorizados.
Aunque no existen estadísticas oficiales sobre accidentes provocados por el deterioro vial, los daños materiales en vehículos son frecuentes y pueden superar los 100 dólares. La propuesta excluye responsabilidades en casos de fuerza mayor, como desastres naturales.
Panamá cuenta con aproximadamente 15.000 kilómetros de carreteras, de los cuales se estima que el 80 % de las interurbanas están en mal estado, según un estudio del Ministerio de Obras Públicas del año 2000. Desde entonces, no se han actualizado los datos oficiales.
El arquitecto Marcos Peñaranda, jefe de inspecciones de la Alcaldía de Panamá, explicó que las calles se construyen principalmente con asfalto —más económico pero menos duradero— y hormigón, que ofrece mayor resistencia pero implica un costo inicial más alto. Peñaranda advirtió que el clima caluroso y húmedo del país afecta negativamente al asfalto, y que las fallas en la compactación de materiales, el diseño deficiente y las filtraciones de agua contribuyen al deterioro acelerado de las vías.
Además, denunció que la corta duración de las garantías de construcción —solo tres años— convierte el mantenimiento vial en un negocio recurrente, ya que las empresas no están obligadas a reparar las calles que se dañan después de ese período.
El Gobierno panameño ha intentado abordar el problema con el programa “Tapa Huecos”, que en mayo solicitó 54 millones de dólares para ejecutar 16 proyectos en 2026. También se lanzó una aplicación para identificar baches en las calles, aunque los resultados aún son limitados.

