BRASIL | En el encuentro entre el presidente brasileño Lula da Silva y el canciller ruso, Serguéi Lavrov, el 22 de febrero en Brasilia, se discutieron temas de la agenda bilateral, los debates ocurridos en la reunión de cancilleres del G20 y otras cuestiones globales.
En entrevista con Sputnik, el investigador en ciencias políticas de la Universidad Federal de Rio Grande del Sur (UFRGS), Boris Zabolotsky, afirmó que el encuentro entre las autoridades es un reflejo de la cooperación entre Rusia y Brasil.
Según él, “el encuentro revela aún más la sinergia entre las posiciones brasileñas y rusas en cuestiones internacionales”, destacando principios como “la no injerencia en los asuntos internos, la condena del unilateralismo y la búsqueda del desarrollo sostenible”.
El investigador del programa InteRussia destacó que la visión del desarrollo sostenible incluye la búsqueda de la redistribución del ingreso y la reducción de las desigualdades, diferenciándose del enfoque propuesto por la agenda liberal del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Señaló que “las declaraciones tanto de Lavrov como de [el canciller brasileño] Mauro Vieira, y también del propio presidente Lula” durante el evento del G20, ponen de relieve esta congruencia de posiciones.
Según Zabolotsky, esta agenda está alineada con los objetivos de los BRICS, que surgieron con la propuesta de reformar el sistema de gobernanza global. También destacó que “hay una sinergia muy importante entre la presidencia brasileña del G20, los BRICS y la presidencia rusa de los BRICS”.
El investigador destacó que la presidencia de Brasil en el G20 hasta noviembre traerá la oportunidad de abordar temas fundamentales de la agenda nacional e internacional, como el conflicto en Ucrania.
Vale la pena señalar que Rusia apoya los esfuerzos brasileños para mediar en el conflicto, como la propuesta de crear un grupo para buscar la paz. Sin embargo, para el investigador, existen “otros obstáculos que impiden avanzar en una determinada agenda en relación con la paz o la mediación”.
Además, para el investigador, la posición de Brasil como líder en el G20 permite discutir otras cuestiones cruciales, citando la repercusión de las declaraciones de Lula sobre el genocidio en Gaza, al que comparó con el Holocausto.
En este sentido, Zabolotsky entiende que el discurso de Lula expuso cierta hipocresía occidental y destacó la necesidad de un enfoque más equitativo ante los conflictos globales.
- FUENTE: SPUTNIK

