EE.UU. exige revisar acuerdos de inteligencia con España tras contrato de 12,3 millones de euros con Huawei para sistemas de escuchas telefónicas.
Washington D.C., EE.UU. | La adjudicación de un contrato por parte del Ministerio del Interior de España a Huawei Technologies ha generado una fuerte reacción en el Congreso de Estados Unidos. El acuerdo, valorado en 12,3 millones de euros, contempla el suministro de servidores y servicios de consultoría para los sistemas de interceptación legal de comunicaciones en España.
La preocupación fue expresada en una carta enviada por los presidentes republicanos de los comités de inteligencia del Senado y la Cámara de Representantes, Tom Cotton y Rick Crawford, a la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard. En el documento, los legisladores advierten que “Huawei y el Partido Comunista Chino podrían tener acceso encubierto al sistema de interceptación legal de un aliado de la OTAN”.
Según los firmantes, la legislación china obliga a Huawei a compartir con el Partido Comunista cualquier información que este considere necesaria. Esto, afirman, podría permitir al régimen chino acceder a investigaciones españolas sobre espionaje y otras actividades sensibles de inteligencia.
Desde la administración de Donald Trump, Estados Unidos ha mantenido una política firme contra el uso de tecnología de Huawei en sus redes e infraestructuras, por considerarla una amenaza a la seguridad nacional. Los legisladores insisten en que, mientras España no adopte medidas similares, cualquier información compartida con sus servicios de inteligencia debe ser cuidadosamente filtrada.
La carta solicita una revisión urgente de los acuerdos de intercambio de inteligencia entre EE.UU. y España, con el objetivo de evitar que datos sensibles terminen en manos del gobierno chino. “Le escribimos para instarle a que revise los acuerdos de intercambio de inteligencia con el gobierno de España para garantizar que cualquier información compartida con los servicios españoles de inteligencia, defensa y aplicación de la ley no revele secretos de seguridad nacional de Estados Unidos al Partido Comunista Chino”, señala el texto.
Huawei, por su parte, ha negado reiteradamente cualquier colaboración con el régimen chino en actividades de espionaje. Sin embargo, los antecedentes y escándalos que han rodeado a la compañía en los últimos años alimentan la desconfianza de los legisladores estadounidenses.
Ni Huawei ni la embajada de España en Washington respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios realizadas por The Washington Post, según cita Infobae.
Este episodio reaviva el debate sobre la seguridad tecnológica en Europa y la influencia de empresas chinas en infraestructuras críticas. La presión de Washington podría intensificarse si no se toman medidas concretas para garantizar la protección de los datos compartidos entre aliados.

