La IA reduce el tráfico web y amenaza el modelo de negocio digital. Expertos advierten que sin cambios, la creación de contenido podría colapsar.
Washington D.C., EE.UU. | La irrupción de la inteligencia artificial está transformando radicalmente la forma en que los usuarios acceden a la información en línea. Según un análisis publicado por The Economist y reproducido por Infobae, el tráfico mensual de los motores de búsqueda ha caído un 15% en el último año, afectando directamente a medios, sitios educativos, de salud y comunidades digitales.
La causa principal es el auge de los chatbots y motores de búsqueda con IA, como los nuevos resúmenes generados por Google, que permiten a los usuarios obtener respuestas sin visitar los sitios web originales. Esta tendencia, aunque mejora la experiencia del usuario, está erosionando el flujo de visitantes que sostiene económicamente a gran parte de Internet.
Sitios como WebMD, Tripadvisor y Wikipedia han visto reducciones significativas en sus visitas, lo que pone en riesgo su sostenibilidad. La caída del tráfico humano —monetizado a través de publicidad— amenaza con desincentivar la creación de contenido original, generando una “tragedia de los bienes comunes” digitales.
Ante este panorama, empresas de contenido están explorando nuevas estrategias: muros de pago, boletines por correo, eventos presenciales y formatos audiovisuales menos vulnerables a la extracción por IA. Algunas grandes marcas han comenzado a firmar acuerdos de licencia con desarrolladores de inteligencia artificial, aunque cientos de pequeños sitios carecen del poder de negociación para hacerlo.
Entre las propuestas emergentes se encuentran sistemas de pago por rastreo —que cobrarían a los bots por acceder a contenido— y mecanismos para identificar y compensar a las fuentes utilizadas por los modelos de IA. Sin embargo, estas ideas enfrentan resistencia por parte de las grandes tecnológicas, que se benefician del acceso libre a datos para entrenar sus sistemas.
El artículo advierte que si no se redefine el modelo de negocio digital, la web abierta podría agotarse. La analogía con la industria musical —que superó la piratería gracias al streaming— sugiere que una solución es posible, pero requerirá innovación, regulación y voluntad de todas las partes involucradas.

