Cristóbal Colón inicia su regreso a España desde la isla La Española

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El 4 de enero de 1493, Cristóbal Colón inicia su viaje de regreso a España desde la isla La Española, actual territorio de República Dominicana y Haití, tras fundar el Fuerte Navidad. Este artículo analiza el contexto, las decisiones estratégicas, y las implicaciones del primer retorno europeo desde el Nuevo Mundo.

Por: Carlos Ali Rodriguez | Publicado: 04 Ago 2025

El regreso de Cristóbal Colón desde La Española

El escenario caribeño tras el descubrimiento

Tras meses de exploración en el Caribe, Cristóbal Colón se encontraba en una etapa decisiva de su primer viaje. La expedición, que había partido de Palos de la Frontera el 3 de agosto de 1492, había alcanzado tierras desconocidas para Europa el 12 de octubre de ese año. Luego de recorrer varias islas, incluyendo Guanahaní, Cuba y finalmente La Española, Colón y su tripulación enfrentaban una nueva realidad: el regreso.

La Española, que hoy comprende los territorios de República Dominicana y Haití, fue el lugar donde Colón decidió establecer la primera presencia española en el Nuevo Mundo. El naufragio de la nao Santa María el 24 de diciembre de 1492 obligó a improvisar una solución: con los restos del barco, se construyó el Fuerte Navidad, una estructura rudimentaria pero simbólica que marcaría el inicio de la colonización europea en América.

La fundación del Fuerte Navidad

La nochebuena de 1492 fue trágica para la expedición. La Santa María, capitaneada por Colón, encalló en la costa norte de La Española debido a la negligencia de un joven grumete. Ante la pérdida del navío, Colón ordenó recuperar los restos para construir un asentamiento. Con ayuda del cacique local Guacanagarí, quien envió canoas para rescatar a los náufragos, se levantó el Fuerte Navidad.

Este fuerte fue edificado con madera de la Santa María y materiales locales. Contaba con cabañas, una torre de vigilancia y provisiones suficientes para mantener a los 39 hombres que Colón decidió dejar atrás. Según el relato recogido por el historiador Antonio Rumeu de Armas en su obra Cristóbal Colón: el almirante sin rostro, esta decisión fue estratégica: Colón necesitaba regresar a España para informar a los Reyes Católicos, pero también debía dejar una presencia que asegurara el control inicial del territorio.

La partida desde La Española

El 4 de enero de 1493, Colón zarpó desde la costa norte de La Española a bordo de la carabela La Niña. La Pinta, comandada por Martín Alonso Pinzón, se encontraba en otra expedición por la región y no estaba disponible para el regreso conjunto. La Niña, entonces, se convirtió en el único medio de transporte para el almirante y los hombres que lo acompañaban.

La decisión de partir en esa fecha no fue casual. Colón había cumplido con su objetivo de explorar, establecer contacto con los pueblos originarios y fundar un enclave español. Además, las condiciones climáticas eran favorables para iniciar la travesía de regreso. El historiador Samuel Eliot Morison, en su obra Admiral of the Ocean Sea, señala que Colón estaba ansioso por regresar y presentar sus hallazgos ante la corte castellana.

La travesía de retorno

El viaje de regreso no fue sencillo. La Niña enfrentó varias tormentas en el Atlántico, una de ellas tan intensa que Colón, temiendo por su vida, escribió una carta a los Reyes Católicos y la lanzó al mar dentro de un barril sellado, con la esperanza de que alguien la encontrara si la embarcación naufragaba. Este gesto, recogido por el cronista Bartolomé de las Casas, revela la incertidumbre que acompañaba a los navegantes en aquella época.

La Niña hizo escala en las Azores el 17 de febrero, donde los marineros fueron inicialmente mal recibidos por las autoridades portuguesas. Luego, el 4 de marzo, recaló en Lisboa, y finalmente, el 15 de marzo de 1493, Colón llegó al puerto de Palos de la Frontera, completando así el primer viaje transatlántico de ida y vuelta.

Implicaciones del regreso

El retorno de Colón marcó un punto de inflexión en la historia mundial. No solo confirmó la existencia de tierras más allá del océano, sino que abrió la puerta a una era de exploración, conquista y transformación cultural. La decisión de partir el 4 de enero desde La Española fue el inicio del proceso de comunicación entre Europa y América, que cambiaría para siempre el curso de la humanidad.

El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo, en su Historia general y natural de las Indias, describe el entusiasmo con el que Colón fue recibido en la corte de los Reyes Católicos. Su relato, aunque teñido de admiración, coincide con otros testimonios que destacan la importancia de ese primer informe sobre el Nuevo Mundo.

La Española como punto de partida

Aunque hoy se asocia la ciudad de Santo Domingo con la capital de República Dominicana, en 1493 aún no existía como tal. El lugar desde donde Colón partió era una zona costera en el norte de la isla, cerca de lo que hoy se conoce como Cabo Haitiano. La fundación de Santo Domingo ocurriría años después, en 1496, por Bartolomé Colón, hermano del almirante.

Sin embargo, el territorio de La Española fue el primer escenario de contacto entre Europa y América, y el punto de partida del regreso que consolidó el descubrimiento. La fecha del 4 de enero de 1493, aunque a veces se confunde con el 16 de enero (cuando oficialmente se inicia la travesía), corresponde al momento en que Colón dejó atrás el fuerte y se embarcó en La Niña.

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