El terremoto con epicentro en Creta que provocó un tsunami debastador en el Mediterráneo

Comparte por:

Descubre el devastador terremoto ocurrido el 21 de julio del año 365 d.C. en la isla de Creta, considerado uno de los más poderosos del Mediterráneo antiguo. Este evento sísmico provocó un tsunami que arrasó ciudades costeras como Alejandría, dejando miles de muertos y marcando un antes y un después en la historia geológica y cultural de la región.

Por: Carlos Ali Rodriguez | Publicado: 22 Jul 2025

El Terremoto de Creta del 365: El despertar sísmico del Mediterráneo

Un despertar sísmico en el corazón del Imperio

En la madrugada del 21 de julio del año 365 d.C., el mar Mediterráneo fue sacudido por uno de los eventos naturales más destructivos de la Antigüedad. Un terremoto de magnitud estimada entre 8.3 y 8.7 se originó cerca de la isla de Creta, en una zona de intensa actividad tectónica. Este sismo no solo estremeció la tierra, sino que desató un tsunami que arrasó las costas de Egipto, Grecia, Libia, Sicilia y otras regiones del Mediterráneo oriental.

Epicentro en Creta: el origen del desastre

Creta, ubicada en la intersección de varias placas tectónicas, ha sido históricamente una zona sísmica activa. El terremoto de 365 se produjo por una ruptura en el sistema de fallas normales de la placa superior, según estudios recientes de geofísica. Esta ruptura provocó un levantamiento de hasta 9 metros en la costa suroeste de la isla, evidenciado por corales fósiles y estructuras marinas elevadas.

El historiador romano Amiano Marcelino, testigo indirecto del evento, describió cómo el mar se retiró abruptamente, dejando al descubierto el lecho marino, antes de regresar con furia en forma de olas gigantes que penetraron hasta 2 kilómetros tierra adentro.

El tsunami que borró ciudades

Las olas del tsunami alcanzaron alturas de hasta 30 metros en algunas zonas costeras. Alejandría, la joya de Egipto y sede del famoso Faro —una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo— sufrió daños catastróficos. Barcos fueron arrastrados tierra adentro, estructuras colapsaron y más de 5.000 personas murieron solo en esa ciudad. En total, se estima que el número de víctimas en todo el Mediterráneo superó las 45.0002.

Las costas de Libia, Grecia, Chipre y Sicilia también fueron golpeadas con fuerza. En Libia, ciudades como Leptis Magna y Sabratha quedaron parcialmente destruidas. En Sicilia, el impacto fue tan severo que algunos cronistas lo interpretaron como un castigo divino.

Repercusiones políticas y culturales

El Imperio romano, ya debilitado por tensiones internas y amenazas externas, recibió el golpe como una señal ominosa. Algunos autores cristianos como Jerónimo de Estridón interpretaron el evento como una advertencia celestial tras la muerte del emperador Juliano, quien había intentado restaurar el paganismo.

La destrucción de infraestructuras clave y la interrupción de rutas comerciales afectaron la economía mediterránea durante décadas. Alejandría conmemoró el evento como el “día del horror” hasta el siglo VI, y el recuerdo del tsunami quedó grabado en la literatura, la arquitectura y la planificación urbana de la región.

¿Por qué ocurrió? La ciencia detrás del cataclismo

El terremoto fue causado por la subducción de la placa africana bajo la placa euroasiática, específicamente en la trinchera helénica al sur de Creta. Esta zona, con profundidades superiores a los 3.000 metros, es propensa a generar tsunamis cuando se produce una ruptura súbita en el fondo marino.

La descripción de Amiano Marcelino coincide con los patrones modernos de tsunamis: retirada del mar, exposición del lecho marino y regreso violento de las aguas. Estudios geológicos han confirmado que las condiciones eran ideales para la propagación de olas destructivas a lo largo de cientos de kilómetros.

Reconstrucción y legado

Tras el desastre, las ciudades afectadas iniciaron procesos de reconstrucción que incluyeron mejoras en técnicas arquitectónicas y urbanísticas. Aunque no existían sistemas de alerta temprana, el evento impulsó una mayor conciencia sobre los riesgos naturales y la necesidad de estructuras más resistentes.

En el ámbito cultural, el terremoto y tsunami de 365 inspiraron relatos, crónicas y reflexiones que perduraron durante siglos. La historiadora Marina Diodati lo resume así: “Fue el momento en que el Mediterráneo dejó de ser solo una vía de comercio y cultura, para convertirse en un recordatorio del poder de la naturaleza”.

Un evento que marcó la historia

El terremoto de Creta en 365 d.C. no fue solo un fenómeno geológico, sino un punto de inflexión en la historia del Mediterráneo. Transformó ciudades, alteró rutas comerciales, inspiró cambios políticos y dejó una huella indeleble en la memoria colectiva del mundo antiguo.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio